Cuando pensamos en los bomberos, es fácil imaginarlos enfrentándose a incendios, rescates o situaciones de emergencia. Sin embargo, hay otra faceta menos visible en la que muchos de ellos también destacan: la corresponsabilidad en el hogar.
Los resultados de la encuesta sobre corresponsabilidad y conciliación que hemos realizado desde Wocrata, con una muestra compuesta íntegramente por hombres bomberos, muestran una realidad que desafía algunos estereotipos. Ocho de cada diez encuestados afirman asumir una parte importante de las tareas domésticas y del cuidado de sus hijos, lo que refleja un alto grado de implicación en la vida familiar.
La hipótesis de partida era clara: unas condiciones laborales que favorecen la conciliación permiten una mayor presencia en el hogar y, como consecuencia, facilitan una distribución más equilibrada de las responsabilidades familiares.
Los datos apuntan precisamente en esa dirección. La mayoría de los bomberos encuestados considera que puede conciliar adecuadamente gracias a la flexibilidad de sus horarios y al trabajo por turnos, que les proporciona más tiempo disponible para participar activamente en la vida familiar.
Esto pone de manifiesto que la conciliación no solo beneficia al bienestar de los trabajadores, sino que también puede convertirse en una herramienta para construir hogares más corresponsables.
Entre todas las tareas domésticas, cocinar es la actividad que los bomberos realizan con mayor frecuencia. Aunque pueda parecer una tarea puntual, implica una importante carga mental: planificar los menús, organizar la compra, controlar los tiempos y adaptarse a las necesidades de toda la familia.
La corresponsabilidad no consiste únicamente en repartir tareas visibles, sino también en compartir esa planificación y organización que suele pasar desapercibida y que es esencial para el funcionamiento del hogar.
Cuando se pregunta a los participantes qué hace falta para conseguir hogares realmente corresponsables, la respuesta es contundente: la educación y el ejemplo en casa.
Transmitir desde edades tempranas que las tareas del hogar y los cuidados son responsabilidad de todas las personas, independientemente del género, es uno de los principales factores para avanzar hacia una sociedad más igualitaria. Pero ese aprendizaje no solo se enseña con palabras, sino también con el ejemplo cotidiano, compartiendo tanto las tareas como la carga mental que llevan asociada.
Los resultados de esta encuesta muestran que la corresponsabilidad también se construye gracias a contextos laborales que permiten estar presentes en el ámbito familiar. Cuando existen condiciones que facilitan la conciliación, aumenta la posibilidad de participar activamente en el cuidado, la organización del hogar y la crianza.
En definitiva, estos datos recuerdan que ser un héroe no solo consiste en responder a una emergencia. También implica estar presente en el día a día, compartir responsabilidades y contribuir a construir hogares donde cuidar sea una tarea de todos.
👉 Descarga el estudio completo.
👩🚒 Descarga las imágenes.
📄 Descarga la nota de prensa.